Nadie lo pidió, pero ha regresado. Echaba de menos sus intertextualidades. Gracias a Dios, o gracias a lo que él crea, ha vuelto a escribir:
Me cuesta escribir. Me cuestiono, mucho más que antes, su utilidad. Pero dejar de escribir también supone dejar desamparada a mi memoria. De qué manera voy a constatar que hay novelas que no recuerdo haber leído si no hay una anotación que me lo advierta.
Javier Avilés en su blog «El lamento de Portnoy»
Si por algo es valioso el blog de Javier Avilés es por las conexiones que establece entre los mil autores y sus cien mil obras literarias. Sería un blog tan publicable en papel… Porque se trata de literatura destilada, que es la que permanece a lo largo del tiempo.
Insisto, tanto me ha alegrado leer su entrada que ha provocado otra entrada en mi blog. Como en cascada. Lo que él cuenta también me sucede, y no lo oculto. Vamos creciendo y solo importan los posos. No podría haberlo escrito mejor que él:
Vuelvo con insistencia a los clásicos y los releo como si fuesen novelas que jamás hubiese visitado.
Javier Avilés
Luego los vuelvo a olvidar.
Sin embargo en ocasiones tengo destellos del pasado como si algunos detalles se hubiesen aferrado a alguna sinapsis y fuesen indelebles
Me recuerda lo que les leí el otro día a mis alumnos de 3º de ESO de Oratoria y Debate. Les leía, para ilustrarlos, un discurso modelo de una chica de casi su edad. Tienen que armar un discurso de 800 palabras, y les ofrezco modelos. Este es el de una chica que ganó no sé qué concurso de discursos escolares. Se tituló «La utilidad de lo inútil» y en un fragmento dice que:
«Hay inversiones que generan retornos no inmediatos y, sobre todo, no monetizables. Solo el saber desafía las leyes del mercado. Y es que, en el proceso de compartir conocimientos, ocurre un milagro tan bonito en el que se enriquecen, al mismo tiempo, quien da y quien recibe. Sin esperar nada a cambio. Todo lo que sabemos, ¿dónde está? No lo tenemos, los somos. Lo hemos adquirido y ahora es una parte de nosotros».
Ayami Gutiérrez Oshima parafraseando a Nuccio Ordine.
Así es. Así es el blog de Javier Avilés «El lamento de Portnoy». Ahora te invito a visitarlo, pero sobre todo, a leer su última entrada, puesto que es, en realidad, UNA LECCIÓN DE LITERATURA CONTEMPORÁNEA.
Además, puedes leer Una novela fractal, que es su última obra. Y puedes leer lo que escribí sobre ella en esta entrada del blog. Si te da la gana, como siempre.
Actualización de 2 de febrero de 2022: Nadie lo pidió (2)
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