En algunos ratos muertos del fin de semana, me entretengo con las fichas índice que guardan mis ficheros. Sí, para las operaciones de recogida de notas y esbozos suelo ser muy analógico. Así pues, estaba con el fichero que contenía la letra S cuando descubrí una ficha de la que me acuerdo cada vez que veo tildado el adverbio solo. La ficha, en realidad, era la mitad de un A4 plegado, que se había transformado en dos fichas A6 continuas. Suelo utilizar para este menester o bien fichas A6 procedentes, en su mayoría de folios de 90 gr., o las tradicionales fichas índice de cartón. Las combino, en realidad, para ahorrar espacio (la suma de muchos milímetros de grosor me echarían de casa). No obstante, la que ahora enseño, como pueden comprobar, no está escrita sobre papel de 90 g. ni sobre la tradicional de cartón, como pueden observar por las transparencias que revela:


En esa ficha recogí algunos datos interesantes, como que la tilde está fuera de solo desde los años 50. Como podrás escuchar, la tilde es un enorme equívoco y malentendido porque en realidad la RAE no le ha quitado la tilde a solo. Solo había que ponerla, y desde 1959, en los casos de anfibología donde hubiesen dos posibles interpretaciones como en Resolvió solo dos problemas:
1) Resolvió él solo.
2) Resolvió solamente (aquí es donde debería llevar tilde).
Fue entonces, como dice Pedro Álvarez de Miranda, cuando las imprentas y los profesores tiraron por la calle de en medio y dijeron «pues mira, siempre vamos a diferenciarlos con tilde». ¡Y eso no era lo que proponía la RAE! Solo porque era enojoso que la gente tuviera que estar pensando si es ambiguo o no.
Por otra parte, la tilde diacrítica tiene sentido en los monosílabos: uno es tónico y otro átono, como el «mi posesivo» y el «mí pronombre». Pero es que los dos «solos» son tónicos y es un sinsentido que uno lleve tilde y otro no. Por ejemplo, la preposición «para», átona, y el verbo «para», tónico. ¡Y aquí no hay tilde en ninguno de los dos! ¿Por qué la va a haber en «solo»?
A mí me pasa, desde que la quitaron, como a Pedro Álvarez de Miranda, que nunca ya le he puesto la tilde a «solo». Y quien la pone es por la razón que dice el académico: «Yo la pongo no vaya a ser que digan que no sé escribir». Y es que como afirma, las reformas ortográficas producían dos o tres generaciones de analfabetos.
En realidad, casos de anfibología hay muy pocos. Incluso en esa frase, en la de Resolvió solo dos problemas con poner delante el adverbio ya está resuelta la situación: Solo resolvió dos problemas. Ya no hay confusión entre el adverbio y el adjetivo.
Y como nos recuerda el académico, Unamuno decía de esto: ¡GRAMATIQUERÍAS!
El contenido de esta ficha es fruto de una conversación que mantuvieron Pedro Álvarez de Miranda, lexicógrafo, y David Mejía, periodista, el 5 de diciembre de 2022. Disfrútenla:
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