He encontrado este vídeo y este tema siempre me ha fascinado: las estrategias que utilizan escritores, profesores y artistas para anotar, almacenar información y escribir a partir de ella. Y me fascina porque almaceno cientos y cientos de fichas índice de las que, he de reconocer, no les estoy sacando todo el partido.
El siguiente vídeo explica el sistema que utiliza Adam Walker, profesor de Literatura, para registrar la información de los libros que lee y estudia. Su sistema me ha parecido magistral, por simple y artesanal, y como me gusta experimentar, he empezado a practicarlo.
El vídeo es este. Hay transcripción sonora al español.
Adam Walker sitúa su sistema en Google Drive, en el que ha creado una serie de archivos en los que almacena la información que extrae de los libros que lee. El sistema se divide en tres partes:
Una primera parte cronológica, dividida por siglos y dentro de estos, por años. Ese primer conjunto de archivos le ofrece una visión muy interesante de vínculos cuando compruebas las fechas en las que un autor escribe una obra o se le relaciona con otro autor contemporáneo. Cada uno de los años está estructurado en prosa, teatro, poesía, personas, política, religión…
Un segundo conjunto de archivos está constituido por los temas o se puede considerar una parte temática, aunque se incluyan autores. Ahí anota, por ejemplo, citas interesantes, mapas de obras y lo que me ha parecido más sorprendente, la inclusión de un índice con los temas que el libro leído toca. En esta parte se mezclan autores y temas, indistintamente.
Por último, en la tercera parte de su sistema, tiene configurado un archivo en el que solo aparecen autores con la singularidad de que no respeta un orden alfabético, sino cronológico.
En definitiva, el sistema me ha parecido sencillo, claro y creo que será efectivo, además de personalizable. De hecho, me he planteado mi sistema de recogida y extracto de información de todo lo que leo y estudio.
Si fuese capaz de practicar este sistema enciclopédico con lo que anoto y subrayo, podría salir del hoyo y vacío de escritura en el que me encuentro. Del sistema subrayo, insisto, cómo este profesor lee un libro: suele hacerlo de un tirón, eso sí, anotando y subrayando conforme lee para después, una vez que lo acaba, volcar a su sistema enciclopédico lo que termina destilándose o le haya resultado más interesante.
De todo lo que cuenta reconozco que hay un detalle que me parece muy interesante y es la creación de un índice final elaborado por él mismo con los temas y autores que estima interesantes. Ese índice propio es trasladado de manera íntegra a su sistema en el apartado temático y autor. A mí me parece muy original y es acicate para ponerlo en práctica en el próximo libro.
Otra de las ventajas de este sistema es que, conforme añadas contenido, se irán estableciendo conexiones interesantes. Este hecho me ha recordado al método de trabajo de Niklas Luhmann. Además, tu propia enciclopedia, revelará con el tiempo cómo todo lo que rodea a un escritor va moldeando su escritura y obra.
Por último, algo que me ha sorprendido de este profesor es que todos los años imprime su volumen enciclopédico. Lo que no me ha quedado claro es si lo que imprime es «sumativo», es decir, acumula e imprime lo que ha ido consolidando en años anteriores o qué. No me queda claro qué imprime anualmente: si lo que añade en ese año o lo que lleva «construido» porque si es así, llegará un momento en que su enciclopedia empezará a contarse por volúmenes.

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