He enseñado las adverbiales en los últimos diez años de distintas formas. Este año, y considerando el enfrentamiento terminológico que existe entre lo que propone la NGLE (Nueva Gramática de la Lengua Española) y lo que muestra el GTG (Glosario de términos gramaticales) voy a tratar de aunar y de quedarme con lo que les resulte más claro a mis alumnos.
Lo que no era oración subordinada sustantiva o adjetiva, era adverbial. Y así, las oraciones subordinadas adverbiales que desempeñaban la función del adverbio y por tanto podían ser sustituidas por uno, las llamábamos subordinadas adverbiales propias. ¿Se acuerdan? Llevo años que no lo enseño así. Y surgían tres tipos: de modo, tiempo y lugar.
Las subordinadas adverbiales que no podían ser sustituidas por un adverbio, se llamaban impropias, y surgían muchos tipos: de causa, de finalidad (ahora desaparecidas, inexistentes), condicionales, concesivas, de consecuencia y comparación.
En realidad, y lleva razón Ruiz de Aguirre, deberíamos considerar solo tres tipos de subordinadas, y sería muy inteligente clasificarlas en:
- Las que funcionan como argumentos: oraciones sustantivas.
- Las que funcionan como complemento de un nombre o como complemento de un adverbio pronominal: oraciones relativas.
- Las que funcionan como un adjunto verbal u oracional: oraciones adverbiales.
¡Ya está!

Por ese motivo, la etiqueta con la que se ha venido nombrando a las adverbiales, ¡construcciones!, es una etiqueta ambigua porque el alumno se ve abocado a elegir entre las diferentes estructuras que pueden desempeñar el mismo valor funcional. Por ese motivo, el GTG recupera para la enseñanza no universitaria, es decir, para la que yo imparto en un instituto, la denominación, bonita como ella sola, de oración subordinada adverbial.

Así, y entonces, lo que les voy a enseñar, o tratar de explicar son los siguientes tipos de oraciones subordinadas adverbiales. ¡Qué mapa!

Empiezo siempre con las adverbiales de tiempo, aquellas adverbiales propias… ¡Qué tiempos! Lo primero que les aviso es que ojito, las oraciones introducidas por el adverbio relativo cuando no son adverbiales de tiempo, sino de relativo (si no te lo has estudiado, aún puedes hacerlo pinchando aquí).
Esa es la primera advertencia. Dicha, les digo que los nexos que introducen construcciones temporales u oraciones subordinadas adverbiales de tiempo son mientras que, apenas, en tanto que, al tiempo que, a medida que, tan pronto (como), una vez (que), a la vez que, siempre que. Si te los aprendes, triunfas. Y así, introducidas por estos nexos, siempre funcionan o como un complemento circunstancial como como un periférico.
Les señalo otra curva: no deben confundir una adverbial temporal (Tan pronto como llegó a la estación me llamó) con una coordinada disyuntiva (Tan pronto me llama como me ignora). Esta diferencia la ven poquitos, pero poquitos son también los maduros en segundo de bachillerato. El tiempo les abrirá el seso. Así que tiempo al tiempo.
También son adverbiales de tiempo los participios de construcción absoluta e infinitivos precedidos de al, por lo que forma oraciones subordinadas de tiempo. Eso sí, tienen que tener en cuenta que si al+infinitivo aparece delante del verbo principal, separadas por coma, preferiblemente son periféricos: Al entrar, te vi. Y si al+infinitivo aparece detrás del verbo principal y sin coma, tira a dar, es circunstancial y por tanto adverbial: Te vi al entrar.

Explicado esto, les pongo una trampa. Les digo que analicen Llegó antes de que nos marchásemos y Lo comprendí antes de que leyeras la nota. Ninguna de las dos es una oración subordinada adverbial, sino un puro y sencillo sintagma adverbial que contiene una esplendorosa oración subordinada sustantiva de término. El truco está en considerar antes como lo que es, un señor adverbio:

Y para acabar la explicación de las oraciones adverbiales de tiempo les propongo los siguientes análisis. Primero se estrujan un poco la cabeza y después les proyecto la solución:

Las de modo son una engañifa. A ver, me explico, o trato de explicarlo como se ilustra en el último libro de Ruiz de Aguirre.
La cuestión es la siguiente. Con las adverbiales de modo o las relativas libres (¡¡son lo mismo!!) sucede una cosa: que según la NGLE, como, según y conforme son adverbios relativos y generan oraciones subordinadas de relativo. Si los consideramos así no existirían las adverbiales de modo. Pero, ojo, el GTG considera como, según y conforme conjunciones y por tanto, generarían oraciones subordinadas adverbiales. Maravilloso. Lo bueno es que en selectividad te darán ambas por válidas. Mola, ¿no?


Hasta aquí esta primera entrega de adverbiales. Iré publicando toda la serie que expongo en la Ficha 3. Todo sea por ese diez que tienes que sacar en selectividad.
La bibliografía que he utilizado para confeccionar las fichas índice que expongo ha sido la siguiente:
- Sintaxis, de Ruiz de Aguirre. Independently published, 2025
- Glosario de términos gramaticales, de la Real Academia de la Lengua y la Asociación de Academias de la Lengua Española. Ediciones Universidad de Salamanca, 2019.
Como siempre, el archivo pdf con las fichas reunidas está disponible previa solicitud. También puedes unirte al canal de WhatsApp para no perderte ninguna novedad relacionada con la selectividad de 2026.

Deja un comentario